Proyectos
El caballo se alista para el día de la batalla; Mas Jehová es el que da la victoria.
Proverbios 21:31
Todos tenemos sueños y anhelos que buscamos cumplir o realizar. Quizá por ahí no lo hacemos con la dedicación que amerita, sin embargo todos sin excepción apuntamos hacia la búsqueda de la felicidad mediante alcanzar metas.
A lo mejor sean metas sencillas y comunes como el querer perder peso, el querer aprender a tocar un instrumento o idioma y así. Otros tendrán metas y sueños más altos dependiendo, obviamente, de las realidades de cada uno ya que lo que para mí puede ser increíble para mi prójimo puede ser escueto y fútil y viceversa.
Lo que sí, como creyentes en Jesús, que no podemos pasar, es el hecho que en la palabra tenemos infinidad de promesas y consejos de como alcanzar las cosas. Muchos me dirán que estar academicamente apto es la prioridad lo que es correcto. Alguien más me dirá que se necesita de un capital para emprender algo, lo que por supuesto, también es correcto. Pero lo cierto es que nosotros como hijos de Dios contamos con el papa más rico del universo y el más sabio también por lo que sabemos ahora que tenemos un lugar de donde partir hacia nuestros sueños y ese lugar no es otro que de los brazos de Dios.
La primera cita bíblica que compartí al principio es clara. Debemos prepararnos para alcanzar nuestros sueños. Pero la confianza plena en Dios es la que nos dará la victoria porque si caminamos de acuerdo a su voluntad, entonces ciertamente el que todo lo puede y todo lo tiene nos acompañara y ayudará donde nuestras fuerzas, poder adquisitivo e inteligencia ya no den más de si.
Hay, para finalizar dos porciones de la palabra que te ayudarán a tener más confianza:
Si te falta sabiduría y dirección sabes a quien ir:
Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor.
Santiago 1:5-7
Y si no tienes medios económicos para emprender algo:
A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche. ¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan, y vuestro trabajo en lo que no sacia? Oídme atentamente, y comed del bien, y se deleitará vuestra alma con grosura. Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes a David.
Isaías 55:1-3
Así que la reflexión de hoy es simple... Dios es todo lo que necesitas para soñar... Te atreveras?

No hay comentarios: